La Orquesta Filarmónica de la UNAM (OFUNAM) agrega a las celebraciones por sus nueve décadas de vida una gala de nombre propio: el tenor Javier Camarena se presentará con la agrupación el sábado 31 de octubre a las 20 horas en la Sala Nezahualcóyotl (que, a su vez, celebra medio siglo), bajo la dirección del titular Sylvain Gasançon.
Organizado con el Patronato y la Sociedad de Amigos de la OFUNAM, el programa se reparte entre la ópera y la zarzuela.
El cantante xalapeño apenas requiere presentación. Desde su debut en 2004 en Bellas Artes, como Tonio de La hija del regimiento, ha pisado la Metropolitan Opera House de Nueva York, la Ópera Nacional de París y el Teatro Real de Madrid, y en 2021 fue nombrado cantante masculino del año por los International Opera Awards.
Desde Bilbao, donde canta La traviata, Camarena explicó que la parte operística se armó como un repaso de su propia historia: Mozart (La flauta mágica y La clemencia de Tito), Verdi (el Duque de Mantua de Rigoletto) y Donizetti, su compositor de cabecera. La noche cerrará con “No puede ser”, de La tabernera del puerto, de Pablo Sorozábal, la romanza que, recordó, Plácido Domingo volvió célebre con los Tres Tenores en Caracalla.
“Me encanta la comedia. He trabajado con grandes directores de escena que me han hecho entenderla no como el querer hacer reír a través de las acciones, sino mediante la seriedad con la que cada personaje vive situaciones que, al final, hacen reír al público”. Tras unos inicios poblados de óperas bufas, hoy se le antojan papeles de mayor espesor psicológico, como el Romeo de Gounod o el Alfredo de La traviata, que parece simple, advirtió, hasta que se lee La dama de las camelias. Igual sucede con el Duque de Mantua, cuyo origen está en El rey se divierte, de Víctor Hugo.