Por: SILVIA CHAVELA RIVAS

Los efectos contaminantes de un problema de recolección de basura que se agudiza en la Ciudad de Oaxaca y sus alrededores ponen en riesgo el patrimonio cultural.

Expertos en conservación y restauración destacan que es necesario efectuar un estudio del material arquitectónico de Oaxaca para determinar el grado de alteración.

Esto obliga a un análisis exhaustivo del material, de los agentes causantes de la alteración y de los productos que se hayan podido formar como consecuencia de la interacción entre los elementos agresivos y el material original.

En los últimos años, el deterioro de edificios y monumentos históricos en Oaxaca es uno de los problemas que más está sensibilizando a un sector de la sociedad.

Los edificios y monumentos están sometidos a la acción continua de los agentes atmosféricos (acción mecánica), animales y plantas (acción biológica) y de todos los compuestos que se encuentran en la atmósfera que los rodea y que puedan interaccionar con ellos (acción química).

Daños

La basura tirada en las céntricas calles de la Ciudad, considerada patrimonio mundial por la Unesco, afecta gravemente la piedra que se ha utilizado ampliamente desde hace siglos como material básico en la construcción de obras monumentales.

Las estructuras de piedra, generalmente cantera, aún siendo más duraderas que las de otros materiales, están sometidas al ataque por agentes naturales.

Ello se debe a que cientos de compuestos químicos son emitidos directa o indirectamente a la atmósfera. Estos contaminantes atmosféricos son, finalmente, transferidos a los sedimentos y los suelos.

Los edificios, monumentos y estatuas expuestos al aire libre también actúan como depósitos de compuestos químicos atmosféricos.

Los daños son irreversibles. Si bien los efectos se producen generalmente en el transcurso de varios años, se percibe ya la degradación de la estructura pétrea pertenecientes a zonas y monumentos históricos.

Las consecuencias a futuro serán desastrosas para las nuevas generaciones que están viendo la degradación del patrimonio como fruto de decisiones políticas erróneas, la falta de planeación y de una adecuada educación ambiental.

Foto: TWITTER / @kalycho