Cada feminicidio de una mujer o de una niña causan indignación y dolor, pero hechos como el ocurrido en la ciudad de Oaxaca, donde una mujer fue víctima de feminicidio a manos de su pareja, no solo es una muestra del incremento de la violencia, sino que además cada vez son perpetrados con mayor crueldad, poniendo de manifiesto la misoginia que deshumaniza los cuerpos de niñas y mujeres.

Cada feminicidio es el ejemplo de un estado fallido, incapaz de prevenir y atender las violencias que se ejercen contra las mujeres, pues son el resultado de omisiones y negligencias que dan como resultado el fin de una vida, porque las señales están presentes, las violencias que no se atienden se incrementan en frecuencia, gravedad y como en este caso con crueldad extrema.

Urgen acciones

Como parte del movimiento feminista exigimos acciones contundentes que sancionen la violencia feminicida, aplicación de los protocolos con perspectiva de género, recursos suficientes para investigar los hechos y sobre todo voluntad política para dimensionar esta grave problemática, son las deudas que la FGEO tiene para con las víctimas, sus familias y con la sociedad en general.

El machismo mata, por ello es urgente la aplicación de la ley, así como avanzar en la erradicación de conductas misóginas y machistas presentes en todos los ámbitos de la esfera social, incluyendo los ámbitos de procuración e impartición de justicia, pues es la grave impunidad la que propicia que no se detenga la situación de violencia feminicida en Oaxaca.

Angélica Ayala presidenta del GESMujer Rosario Castellanos A.C

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