Desde hace años, ambientalistas en Oaxaca han emprendido una batalla por la defensa de la naturaleza, el medio ambiente, el entorno y todo aquello que es habitable o que significa un espacio para la vida de todo ser viviente.

En esta lucha se han quedado grandes guerreros como el Maestro Francisco Verástegui; sin embargo, dejó un legado y grandes enseñanzas.

Qué decir del trabajo del Maestro Francisco Toledo… del Maestro Jorge Augusto Velasco o del Maestro José Márquez Pérez. La lista es interminable y no queremos omitir a nadie.

La batuta en la Ciudad de Oaxaca y en algunos municipios conurbados la encabeza hoy el Colectivo de Organizaciones Ambientales de Oaxaca (COAO), grupo que enarbola las principales causas ecológicas. Gracias a su trabajo, se han detenido o revertido algunas obras mal planeadas o acciones sin consenso.

No hay que olvidar tampoco que a lo largo y ancho del territorio existen muchas organizaciones que desde hace años acciones realizan acciones y se enfrentan a la apatía gubernamental.

Recordemos la defensa de Chimalapas, el rescate del río de Los Perros o el rechazo a las actividades mineras, sólo por citar algunas banderas.

Hoy se hace imperativo apoyar estos esfuerzos. Ya no vale el individualismo. Todas y todos desde nuestras trincheras podemos empujar para que los gobiernos dejen la apatía y se sacudan la indiferencia.

El tiempo apremia, el panorama es preocupante. Estamos a tiempo. Es hora de actuar y de revertir el destino que amenaza con alcanzarnos.