En el regreso a clases de la UNAM, la concentración de alumnas y alumnos en aulas, laboratorios y en el transporte público se incrementa, lo que puede elevar el riesgo de transmisión de enfermedades respiratorias que actualmente circulan en el país, como la influenza y la Covid-19, además del sarampión. Ante este panorama, Gustavo Adolfo Olaiz Fernández, director general de Atención a la Salud (DGAS), enfatizó la importancia de no bajar la guardia y reforzar el seguimiento puntual de las medidas de prevención.
Olaiz Fernández subrayó que las y los docentes desempeñan un papel fundamental para prevenir contagios, por lo que llamó a actuar con empatía y atención permanente hacia el estudiantado. “Es necesario estar al pendiente de las y los alumnos y, en primer lugar, asegurarse de que las aulas donde se imparten las clases cuenten con suficiente ventilación natural, para que exista una adecuada circulación del aire”.
Añadió que, si se detecta a algún estudiante con síntomas respiratorios, es importante valorar si puede permanecer en el aula con el uso de cubrebocas o, en caso de presentar un cuadro más severo, permitirle retirarse para recibir atención médica oportuna.
“El asunto es evitar que haya un contacto directo entre una persona enferma y otra sana sin ningún tipo de protección, para reducir de esta forma el riesgo de propagación”, puntualizó.
El titular de la DGAS indicó que tanto docentes como estudiantes deben asumir la corresponsabilidad en el cuidado de la salud, ya que “cada uno es responsable de su salud y de la de quienes lo rodean”. En ese sentido, subrayó que muchas de las medidas preventivas son sencillas, pero requieren reforzarse de manera constante para generar conciencia colectiva.