La Profepa saca una nueva campaña para invitar a la ciudadanía a no ser parte de este delito, a no tomar la decisión de encerrar a un ejemplar silvestre en una jaula, alejándola de su entorno y de su población:
Si no me dejas volar… ¡te cae la voladora!
Si yo voy a una jaula… ¡tú te vas al bote!
Si me llevas a tu casa… ¡te llevan al baile!
En México, se distribuyen 22 especies de psitácidos cuyas poblaciones han disminuido en las tres últimas décadas por su captura de manera ilegal o por la destrucción de sus hábitats naturales. Estas especies están protegidas por las leyes mexicanas, pero eso no las ha salvado de convertirse en el grupo de aves más afectado por el tráfico ilegal de especies en México.
Los psitácidos tienen la habilidad de repetir palabras, lo que anudado a su simpatía y belleza, los hacen animales muy buscados como compañía o mascotas. Esta demanda no se limita a las especies criadas en cautiverio, sino que son las poblaciones silvestres las más diezmadas para satisfacerla. De marzo a mayo se dispara el comercio ilegal de pericos, loros y guacamayas, pues es la época de anidación de la mayoría de estas aves.