El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) presentó los avances en la promoción y defensa de la ciencia y los saberes tradicionales, así como en la documentación que se hace de manera sistemática y rigurosa sobre la riqueza y diversidad biológica.

La directora general del Conacyt, María Elena Álvarez-Buylla Roces, dijo: “Estamos documentando esta riqueza, se integrará la flora de México en un solo documento accesible a todo mundo».

«Dará sustento a la documentación de los usos, los nombres, y el conocimiento en torno a esta riqueza. Uno de los proyectos icónicos ha implicado establecer un jardín etnobiológico en cada uno de los estados de la República para mantener viva esta riqueza. Tenemos ya 26 de estos jardines etnobiológicos establecidos.”

Además, se trabaja en dos áreas principalmente, en proyectos que posibilitan la recuperación, el reconocimiento y la reproducción de la Medicina Tradicional y Herbolaria (MTyH) y el ejercicio de la partería tradicional indígena.

La Farmacopea de Herbolaria Mexicana se actualiza para expandir y generar fascículos de plantas medicinales que permitan el registro y estandarización del uso de estas plantas medicinales; para ello, se promueve una interacción estrecha entre el Conacyt y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), en el ámbito de innovación regulatoria para la herbolaria.

Con base en esta colaboración se podrá tener sustento científico para la protección de estos bienes comunes, en interacción estrecha con el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), para integrar y documentar las acciones y mecanismos de los saberes de los pueblos originarios.

Protección de los saberes

Respecto a la protección de los saberes, la titular del Conacyt consideró que el Estado mexicano debe revisar los mecanismos a través de los cuales se ha discutido por años el papel del conocimiento milenario y ancestral.

«El desprecio neoliberal diseñó instrumentos de despojo, apropiación, privatización y destrucción de los saberes de los pueblos».

Explicó que, desde el Conacyt se impulsa la Ley General en Materia de HCTI, proyecto que propicia la búsqueda continua de los medios óptimos para la protección de la riqueza biocultural.

“Estos bienes se deben proteger, esta riqueza biocultural, fundamento de nuestra grandeza, de México, son conocimientos milenarios que no se deben patentar o patrimonializar o privatizar a favor de ningún interés particular. Los saberes son colectivos, son vida, y la vida no se privatiza y son del pueblo de México”, enfatizó.