El Estadio Olímpico Universitario volvió a rendirse ante el máximo ídolo de Pumas. Cincuenta años después de su debut en Primera División, enfundado en la camiseta auriazul, Hugo Sánchez volvió a la que, con orgullo, llama su casa. Regresó para recibir un poco de lo que le dio al futbol mexicano, un reconocimiento por las cinco décadas del inicio de una leyenda.
Previo al partido entre Pumas y Tigres (que cerró con empate 1-1), el exjugador mexicano recibió, de la mano del presidente del Club Universidad Nacional, Luis Raúl González Pérez, y con la ovación de miles de aficionados que al unísono coreaban el nombre de su ídolo, una distinción que honra no sólo el aniversario del inicio de un sueño, sino además una exitosa carrera que convirtió a un joven universitario en una leyenda del futbol internacional.
“Regresar a casa siempre es agradable. Me vienen a la memoria muchas cosas, muchos momentos, sobre todo la mayoría placenteros, de éxito y, en algunos, de dificultad, algunos con cierta tristeza, pero afortunadamente fueron menos, fueron pocos. Eso sirvió para valorar aún más los momentos de éxito y de triunfo, así que esta es mi casa y así lo percibo cada vez que vengo a Ciudad Universitaria. No nada más en el estadio sino también fuera de él, en todo lo que es Ciudad Universitaria, hay una energía muy especial, hay una sinergia que esa energía, a los que sentimos y creemos en ella, pues nos alimenta y nos alimenta mucho”, afirmó Hugo Sánchez.
El 23 de octubre de 1976 marcó el inicio de una gran historia. Pumas visitó a Tigres de la Universidad de Nuevo León dentro de la fecha 7 de la temporada 1976-77 de la Primera División. La escuadra universitaria ocupaba el primer lugar de la tabla general con 10 puntos conseguidos, en tanto que los norteños eran últimos de la clasificación con dos puntos.