Con el objetivo de reconocer y difundir el legado de la afrodescendencia, mediante la danza, la música, la formación y el intercambio artístico presentaron la segunda edición del “Festival Danzas Negras: Reflexiones Afrocaribeñas 2026”.
Integrado por más de 50 actividades –entre presentaciones artísticas y literarias, conferencias, talleres y proyecciones de documentales–, el festival tiene once sedes distribuidas en Ciudad de México y Quintana Roo, con la participación de 29 compañías provenientes de Brasil, Colombia, Cuba, Haití, Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela, así como de creadoras y creadores de la capital del país, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Quintana Roo y Veracruz.
En conferencia de prensa, el coordinador nacional de Danza, Alonso Alarcón, destacó que las líneas del encuentro se fortalecen al incrementar la participación de artistas y la multiplicidad de espacios, y subrayó su importancia para visibilizar a la danza como un acto de resistencia y solidaridad.
“Desde la Coordinación Nacional de Danza del INBAL tenemos el objetivo de fortalecer la presencia de las danzas negras en los escenarios, y un segundo festival permite visibilizar la matriz afro o negra. El año pasado el eslogan fue afroindígenas, ahora se reconocen todas las contribuciones que tiene el Caribe en el campo de la danza, lo escénico, el conocimiento teórico y académico”, afirmó Alarcón.
Para la segunda edición, agregó, “el encuentro aumentó su programación con dos ciudades, Ciudad de México y Cancún. Además fortalecimos la presencia internacional y el reconocimiento a las agrupaciones nacionales, como es el caso de la Compañía Serafín Aponte Danza y Alma Cimarrona, agrupaciones que a lo largo de muchísimos años han trabajado sobre las danzas negras y afro”.