“Hay cosas que solo se viven dos veces en una vida”: recordando el Iniestazo de Sudáfrica 2010, la victoria de España en semifinales del Mundial 2026 desató la euforia en el país, que sueña con lograr el domingo el segundo título mundial de su historia.
Pantallas gigantes, reuniones de amigos en bares, plazas y apartamentos: la “Rojamanía” invadía este martes las calles de España antes, durante y después de la victoria 2-0 sobre Francia en semifinales.
“Estoy súper feliz y estoy muy orgulloso de la selección. La gente no ha dado un duro por nosotros, pero pudimos ganar a Francia y ganaremos a quien sea (Argentina o Inglaterra) en la final”, se entusiasmaba Jaime Sánchez, un estudiante de 19 años, en declaraciones a la AFP en la “fan zone” principal de Madrid.
Los colores rojo y amarillo teñían la plaza Colón del centro de Madrid, rebautizada temporalmente como “Plaza Selección”, y otros puntos de la capital española y del resto de ciudades y pueblos.
“¡Yo soy español, español, español!” o “Que viva España”, eran dos de los cánticos más repetidos en Colón, mientras muchos en la multitud no podían parar de hacer fotos y grabar vídeos con sus teléfonos.
Antes del partido la ilusión se mezclaba con la cautela y la Francia de Kylian Mbappé, la estrella precisamente del Real Madrid que asustaba a muchos.
Fuente: AP