Horas de incertidumbre y quejas marcaron la agenda del Mundial 2026 tras el anuncio de un posible cambio de horario para el duelo entre México e Inglaterra en octavos de final.
El escenario cambió varias veces en cuestión de horas, con versiones cruzadas sobre la reprogramación del partido por motivos meteorológicos y la reacción inmediata de ambas federaciones.
Finalmente, de acuerdo con fuentes especializadas como Alberto Lati, José Ramón Fernández y David Medrano, FIFA habría optado por respetar el horario original: el partido se disputará a las 18 horas, tal como estaba previsto desde un inicio en el Estadio Azteca.
La mañana del viernes 3 de julio estuvo dominada por la noticia de que FIFA pretendía adelantar el partido a las 12:00 horas.
El argumento principal fue el pronóstico de tormenta eléctrica y lluvias intensas en la Ciudad de México durante la tarde, situación que ya había ocurrido en el México vs Ecuador.
Las autoridades buscaban prevenir riesgos para jugadores, aficionados y personal operativo.
Se temía la posibilidad de retrasos, suspensiones o incidentes por condiciones climáticas adversas.
El objetivo era garantizar la seguridad de todos los involucrados, aunque la decisión generó molestias inmediatas dentro de las selecciones afectadas.