El principal reto del nuevo director de Petróleos Mexicanos (PEMEX) es contener la deuda y reducir la presión financiera que enfrenta la empresa, de acuerdo con un análisis de Grupo Caraiva y Asociados.
El documento señala que la llegada de Juan Carlos Carpio Fragoso, con un perfil financiero, refleja que la prioridad inmediata no está en la expansión operativa, sino en estabilizar la situación económica de la petrolera, considerada la más endeudada del mundo.
Según el análisis, el costo financiero se ha convertido en una carga estructural que limita la inversión, presiona la liquidez y condiciona cualquier intento de modernización, por lo que el nuevo director deberá enfocarse en contener el crecimiento de la deuda y mejorar la percepción crediticia de la empresa.
En este contexto, advierte que cada mejora en la calificación o en la percepción de riesgo puede traducirse en ahorros millonarios, mientras que un deterioro podría encarecer aún más el financiamiento y agravar la situación financiera.
Fuente: Energy21