Un prototipo de videojuego que busca enseñar cálculo integral a niños con discapacidad cognitiva y motriz fue desarrollado por Valeria Salazar, estudiante de Ingeniería Robótica en el Tec campus Puebla.
El objetivo del juego es aumentar las oportunidades laborales para los niños con este tipo de discapacidades, así como también erradicar los prejuicios negativos acerca de su capacidad de aprendizaje.
El proyecto cuenta con un algoritmo personalizado que adapta la dificultad y el tiempo para responder dependiendo el avance de cada usuario, así el juego se vuelve una herramienta que se amolda a las necesidades de cada niño.
La alumna adoptó la metodología Kumon, un programa autodidacta que desarrolla habilidades de aprendizaje a largo plazo. Implementó esta metodología ya que ella misma la ha probado y ha observado resultados positivos.
“Romper el estigma es clave: con constancia, cualquier niño puede avanzar mucho más de lo que las estadísticas dicen”, enfatizó Valeria.
El proyecto fue desarrollado durante una Semana Tec, en la que colaboró con la empresa WUUPI, la cual busca que la tecnología sea accesible y adaptable para todas las comunidades. Valeria pudo probar el prototipo con el sobrino del fundador, quien tiene una discapacidad cognitiva.